La cocina japonesa vive en Madrid uno de sus mejores momentos. Ya no se trata solo de sushi: cada vez hay más restaurantes japoneses en la ciudad que ofrecen teppanyaki, ramen, dim sum de inspiración nipona o propuestas de fusión que combinan la técnica japonesa con otras tradiciones asiáticas. Pero, como suele pasar cuando una categoría crece tan rápido, no todos los restaurantes japoneses están al mismo nivel.
En esta guía te contamos qué tipos de cocina japonesa puedes encontrar en Madrid, qué platos son un buen indicador de calidad, cómo distinguir un restaurante japonés que merece la pena de uno que no, las mejores zonas de la ciudad, y por qué La Pagoda se ha convertido en una opción a tener en cuenta para quienes buscan algo más que sushi.
Qué tipos de cocina japonesa puedes encontrar en Madrid
«Restaurante japonés» es un término que engloba estilos muy distintos entre sí. Estos son los principales que encontrarás en la ciudad:
Sushi y makis. Es la cara más conocida de la cocina japonesa fuera de Japón. Nigiris, makis, uramakis y rolls de autor forman parte de prácticamente cualquier restaurante japonés en Madrid, aunque la calidad varía enormemente según el producto y la técnica del cocinero.
Teppanyaki. Cocina a la plancha japonesa, normalmente con carnes, pescados y verduras cocinados a alta temperatura y rematados con salsas como la teriyaki. Es uno de los formatos que mejor demuestra el control de los puntos de cocción.
Ramen. El plato de fideos en caldo que se ha convertido en una de las tendencias gastronómicas más fuertes de los últimos años en Madrid. Un buen ramen se reconoce por un caldo trabajado durante horas, no por un caldo instantáneo con ingredientes encima.
Cocina de izakaya. El equivalente japonés a los bares de tapas: raciones pequeñas pensadas para compartir y acompañar con bebida. Gyozas, edamame, karaage (pollo frito) y brochetas yakitori son habituales en este formato. La Pagoda bebe precisamente de ese espíritu de «eatery and bar», pensado para picar y compartir.
Fusión asiática. Al igual que ocurre con la cocina china, cada vez hay más restaurantes japoneses en Madrid que incorporan técnicas y platos de otras cocinas asiáticas —tailandesa, coreana, china— en una sola carta. Es el terreno donde se mueve La Pagoda, combinando la base japonesa con dim sum, curry tailandés y creaciones propias.
Platos que indican que un restaurante japonés es bueno
Hay ciertos platos que funcionan como «test de calidad» para saber si un restaurante japonés en Madrid está a la altura:
Nigiris. El pescado debe estar cortado con precisión, el arroz debe tener la temperatura y el punto de vinagre correctos. Un nigiri mediocre se nota enseguida: arroz demasiado compacto o pescado sin frescura.
Gyozas. Aunque tienen origen chino, forman parte habitual de la cocina japonesa de izakaya. La masa debe quedar fina pero resistente, dorada y crujiente por un lado tras pasar por la plancha.
Miso salmón o pescados marinados. Un buen restaurante japonés sabe equilibrar el marinado de miso sin que el sabor del pescado quede tapado por el dulzor de la salsa.
Teppanyaki bien ejecutado. Carnes jugosas, verduras con el punto justo de cocción, y una salsa teriyaki que aporte sabor sin emborronar el producto.
Rolls creativos. Más allá del maki clásico, los rolls que combinan ingredientes poco habituales —foie, trufa, frutas— son un buen indicador de un equipo de cocina con ambición y producto de calidad detrás.
Cómo distinguir un buen restaurante japonés de uno mediocre
Más allá de la carta, estas son señales prácticas que ayudan a saber si un restaurante japonés en Madrid merece la visita:
El arroz está bien hecho. Es la base de gran parte de la cocina japonesa y, paradójicamente, lo más difícil de hacer bien. Si el arroz del sushi está seco, pegajoso o demasiado ácido, es una señal de alarma sobre el resto de la cocina.
El pescado crudo se ve impecable. Brillante, sin zonas opacas, con un corte limpio. Cualquier indicio de pescado poco fresco en los platos crudos es motivo suficiente para no volver.
Hay coherencia entre el precio y el producto. Un restaurante japonés muy económico que ofrece pescados nobles (atún rojo, anguila) a precios muy bajos suele estar comprometiendo la calidad del producto en algún punto.
El espacio transmite cuidado. Los mejores restaurantes japoneses en Madrid han evolucionado hacia espacios con identidad propia, lejos de la decoración genérica de hace una década.
Las reseñas mencionan platos concretos. Cuando la gente repite nombres de platos en sus opiniones —»los nigiris de anguila están increíbles», «el teppanyaki estaba en su punto»— es señal de que la cocina está a la altura.
Las mejores zonas de Madrid para un buen restaurante japonés
Salamanca y Recoletos concentran buena parte de la oferta de sushi y restaurantes japoneses de gama alta de la ciudad, con propuestas orientadas a un público que busca producto premium.
Chueca y Malasaña tienen una oferta más informal y joven, con bastante presencia de ramen y cocina de izakaya a precios más accesibles.
Chamartín, en la zona norte, junto al Bernabéu, ha ido sumando en los últimos años restaurantes japoneses y de fusión asiática con un perfil cuidado, alejado tanto de la gama alta inaccesible como de la oferta más genérica. Es aquí donde está La Pagoda.
Castellana, por su parte, combina oferta de gama alta con algunas propuestas más informales pensadas para comidas de trabajo.
La Pagoda: cocina japonesa dentro de una historia familiar de tres generaciones
La Pagoda no nació como restaurante japonés, pero la cocina nipona ocupa hoy un lugar central en su carta, y no por casualidad. Detrás hay una familia que lleva casi medio siglo en la hostelería madrileña: desde el mítico Teatro Chino de Manolita Chen, que su tío bisabuelo Chen Tse-Ping fundó junto a la vedette Manolita Chen, hasta el primer Gran Muralla —la primera cadena de restaurantes chinos del país— que su abuelo, Chen Diguang, el primer ciudadano de la China continental en llegar a España con visado oficial tras la muerte de Mao, abrió en los años 70 en la misma calle Félix Boix donde hoy sigue La Pagoda.
Fue la generación intermedia, con el Grupo Tao (once restaurantes asiáticos), la que incorporó de lleno la cocina japonesa en un momento en el que, como recuerda Eva, «el sushi era lo más» en Madrid. La tercera generación heredó ese saber hacer y lo llevó a un terreno más personal: sushi y rolls de autor que dialogan con el resto de Asia y con guiños españoles.
Eso se nota en platos como los nigiris de anguila a la brasa con foie, los crudos de hamachi con gazpachuelo japonés, el Miso Salmón con setas shimeji o el Pollo Teppanyaki con salsa teriyaki, que conviven con creaciones propias como La Pagoda Roll o el Salmón Dragon Roll.
Al frente está Eva Chen —tercera generación, criada en España, formada en Administración de Empresas y con un pasado en Repsol antes de dar el salto a los fogones en 2015— junto a su marido, el abogado almeriense Ignacio López. Esa mezcla cultural, dice, es «el epicentro» de sus restaurantes: la misma fórmula chino-española que hizo grande, décadas atrás, al Teatro de Manolita Chen, hoy homenajeado en su segundo restaurante del Barrio de Salamanca.
Para quien busca un restaurante japonés en Madrid pero no quiere limitarse solo al sushi, La Pagoda ofrece una carta donde la técnica japonesa convive con otras tradiciones asiáticas, respaldada por tres generaciones de oficio. Está en Calle de Félix Boix, 7, en Chamartín, a cinco minutos del Bernabéu. Puedes ver la carta, reservar mesa online o pedir sushi a domicilio.
Preguntas frecuentes sobre restaurantes japoneses en Madrid
¿Qué diferencia hay entre un restaurante japonés y uno de sushi?
Un restaurante de sushi se centra casi exclusivamente en nigiris, makis y rolls. Un restaurante japonés más completo, como los que incorporan teppanyaki, ramen o cocina de izakaya, ofrece una carta mucho más amplia donde el sushi es solo una parte.
¿Cuánto cuesta comer en un buen restaurante japonés en Madrid?
Depende mucho del tipo de propuesta. Los restaurantes de sushi más sencillos rondan los 20-25€ por persona, mientras que los de gama alta o con producto premium (atún rojo, anguila, wagyu) pueden superar los 50€ por persona fácilmente.
¿Dónde comer buen sushi en Madrid?
Salamanca y Recoletos concentran la oferta de gama alta y producto premium. Para sushi de autor con una relación calidad-precio más equilibrada, Chamartín ha ganado peso: La Pagoda ofrece rolls y nigiris propios como el nigiri de anguila a la brasa con foie o La Pagoda Roll.
¿Qué restaurante japonés en Madrid no es solo sushi?
Los que suman teppanyaki, ramen o cocina de izakaya. La Pagoda, en Chamartín, combina la cocina japonesa (nigiris, teppanyaki, miso salmón) con dim sum chino y curry tailandés en una misma carta de fusión asiática.
¿Hay restaurantes japoneses con terraza en Chamartín?
Sí. La Pagoda, junto al Estadio Santiago Bernabéu, cuenta con terraza y cocina japonesa de autor dentro de una propuesta panasiática, con cocina ininterrumpida los fines de semana.
¿Es necesario reservar en un restaurante japonés?
En los restaurantes japoneses con más demanda, especialmente los fines de semana, sí se recomienda reservar con antelación, ya que suelen tener menos mesas que un restaurante chino tradicional y la rotación es más lenta.
¿Los restaurantes japoneses hacen delivery en Madrid?
La mayoría de los restaurantes japoneses y de fusión asiática en Madrid ofrecen delivery, aunque conviene tener en cuenta que el sushi pierde calidad con el tiempo de transporte, por lo que es preferible pedir a restaurantes que estén relativamente cerca.
Sobre este contenido. La Pagoda pertenece al grupo de restauración de Eva Chen, tercera generación de una familia con casi medio siglo de historia en la cocina asiática en Madrid: del Teatro Chino de Manolita Chen al primer Gran Muralla —la primera cadena de restaurantes chinos del país, abierta en los años 70 por el primer ciudadano de la China continental que llegó a España con visado oficial— y el Grupo Tao. Hoy, la familia regenta La Pagoda (Chamartín) y Manolita Chen (Barrio de Salamanca).